Lucas Simoniello

Prohibición de modificación de usos de superficies incendiadas

Prohibición de modificación de usos de superficies incendiadas

PROYECTO DE COMUNICACIÓN

El Honorable Concejo Municipal solicita al Departamento Ejecutivo Municipal y por su intermedio, también al Superior Gobierno de la Provincia de Santa Fe que se abstenga de autorizar cualquier solicitud tendiente a la modificación del uso y/o destino, subdivisión, loteo/urbanización, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario y/o productivo en superficies incendiadas de forma intencional o accidental durante el presente año en el distrito de la ciudad de Santa Fe, en el marco de lo dispuesto por las leyes nacionales N° 26.331, N° 26.815, N° 26.562, la Ley Provincial N° 13372 y el Decreto 3464/19 a fin de garantizar las condiciones para la restauración del ecosistema natural.

FUNDAMENTOS

Concejales y Concejalas:

El presente proyecto de comunicación tiene por objeto solicitar al Departamento Ejecutivo Municipal y por su intermedio al Superior Gobierno provincial el rechazo de toda solicitud de modificación del destino y/o uso precedente, la subdivisión, loteo/urbanización, fraccionamiento parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario en superficies incendiadas de forma intencional o accidental durante el presente año en el área metropolitana de Santa Fe.

Esta solicitud promueve el cumplimiento de las disposiciones de las leyes nacionales N° 26.331 de Presupuestos mínimos de protección ambiental de bosques nativos, N° 26.815 Presupuestos mínimos de protección ambiental en materia de incendios forestales y rurales en el ámbito del territorio nacional, N° 26.562 presupuestos mínimos de protección ambiental para control de actividades de quema en todo el territorio nacional, la Ley Provincial N° 13372 que aprueba el Mapa de Ordenamiento de los Bosques Nativos de la provincia de Santa Fe y el Decreto 3464/19 que aprueba la actualización cartográfica del Mapa de Ordenamiento de los Bosques Nativos a fin de garantizar las condiciones para la restauración del ecosistema natural de nuestros bosques nativos insulares.

La presente iniciativa se fundamenta en el artículo 41° de nuestra Constitución Nacional que establece que “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales. Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos”.

En el marco la obligación atribuida a la Nación, se ha sancionado la Ley N° 26.331 de presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la sociedad.

Esta norma define como bosques nativos “a los ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea — suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos—, conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica. Comprende Bosques nativos de origen primario, donde no intervino el hombre, como aquellos de origen secundario formados luego de un desmonte, así como aquellos resultantes de una recomposición o restauración voluntarias” (Art.2).

Asimismo, considera, en su artículo 5° Servicios Ambientales “a los beneficios tangibles e intangibles, generados por los ecosistemas del bosque nativo, necesarios para el concierto y supervivencia del sistema natural y biológico en su conjunto, y para mejorar y asegurar la calidad de vida de los habitantes de la Nación beneficiados por los bosques nativos. Entre otros, los principales servicios ambientales que los bosques nativos brindan a la sociedad son:

  • Regulación hídrica;
  • Conservación de la biodiversidad;
  • Conservación del suelo y de calidad del agua;
  • Fijación de emisiones de gases con efecto invernadero;
  • Contribución a la diversificación y belleza del paisaje;
  • Defensa de la identidad cultural”.

Entre los objetivos de la Ley se encuentran promover la conservación mediante el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos y la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo; Implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la superficie de bosques nativos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el tiempo; Mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que beneficien a la sociedad; Hacer prevalecer los principios precautorio y preventivo, manteniendo bosques nativos cuyos beneficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase, aún no puedan demostrarse con las técnicas disponibles en la actualidad; Fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración mejoramiento y manejo sostenible de los bosques nativos.

Para el logro de estos objetivos es central el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos, que es una norma basada en criterios de sostenibilidad ambiental por medio de la cual se zonifica territorialmente el área de los bosques nativos existentes en cada jurisdicción de acuerdo a las diferentes categorías de conservación. A saber:

  • Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. Incluirá áreas que por sus ubicaciones relativas a reservas, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos sobresalientes y/o la protección de cuencas que ejercen, ameritan su persistencia como bosque a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser hábitat de comunidades indígenas y ser objeto de investigación científica.
  • Categoría II (amarillo): sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la autoridad de aplicación jurisdiccional con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica.
  • Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la presente ley.

En este marco, en noviembre de 2013, se aprobó la Ley N° 13.372 por el cual la provincia adhiere a la Ley Nacional de Bosques Nativos Nº 26.331; y, al respecto, la provincia de Santa Fe tiene su zonificación o mapeo territorial en todos sus departamentos aprobada por Decreto N° 3464/19.

En el Departamento La Capital se encuentran zonificadas hectáreas de superficie de bosques nativos tanto de categoría I, rojo y por lo tanto de bosques de muy alta conservación, como de categoria II, amarillo, de mediano valor de conservación.

Aún así, y como es de público conocimiento, durante los últimos meses de este año el país está en llamas con miles de hectáreas que han sido incendiadas. La crisis climática mundial ha extremado eventos naturales, manifestándose en el aumento de las sequías, altas temperaturas y fuertes vientos, todo lo cual constituye un ambiente propicio para que se propaguen los incendios. No obstante, el origen de estas quemas muchas veces es intencional; frente a esto, si bien exigimos justicia y acompañamos las denuncias realizadas ante el Ministerio Público de la acusación por el intendente Municipal y otros Intendentes de la Provincia para que se investigue la posible comisión de actos que podrían tipificarse como delitos penales, creemos que es fundamental coadyuvar a estas acciones punitivas mediante la promoción de otro tipo de medidas, que apunten sobre todo a evitar y desalentar la especulación inmobiliaria o bien la materialización de intereses productivos opuestos a los autorizados en los bosques nativos, que puedan ser causales de esta situación.

En la actualidad, los seres humanos somos responsables del 75% de todos los incendios forestales a nivel global. Si continúan las tendencias actuales, habrá consecuencias devastadoras a largo plazo debido a la liberación de millones de toneladas adicionales de dióxido de carbono. Esto se suma a los impactos inmediatos que diezman la biodiversidad, destruyen ecosistemas vitales, amenazan vidas, propiedades y medios de vida y economías”, remarcan en el informe de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

En Argentina, los recientes reportes oficiales del Servicio Nacional de Manejo del Fuego sobre los incendios de Córdoba, afirman que “el 95% de los incendios forestales son producidos por intervenciones humanas, siendo dentro de estos los principales escenarios fogatas y colillas de cigarrillos mal apagadas, el abandono de tierras y la preparación de áreas de pastoreo con fuego”.

En este sentido, cabe recordar que se encuentra vigente el artículo 22 bis de la ley 26.815, Sistema Federal de Manejo del Fuego, que establece expresamente: “En caso de incendios de superficies de bosques nativos, cualquiera sea el titular de los mismos, no podrán realizarse modificaciones en el uso y destino que dichas superficies poseían con anterioridad al incendio, de acuerdo a las categorías de conservación asignadas por el ordenamiento territorial de los bosques nativos de la jurisdicción correspondiente, elaborado conforme a la ley 26.331. Los bosques no productivos abarcados por la ley 13.273 serán asimismo alcanzados por la restricción precedente”.

Por ello, y con el objetivo de conservar y promover un manejo sustentable de los bosques nativos insulares de nuestra región es que solicitamos tanto al Departamento Ejecutivo Municipal como a Superior Gobierno Provincial que no se autoricen cambios en el uso o el destino que tenían las parcelas con anterioridad a los incendios y/o quemas como tampoco subdivisiones, loteos o urbanizaciones, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario y/o productivo en los inmuebles que se encuentran zonificados como bosque nativo de conformidad a la normativa antes señalada.

Ello, sin perjuicio de ratificar la necesidad de que se sancione una ley de presupuestos mínimos para la conservación, protección y uso sustentable de los humedales a fin de dotar de protección a aquellas superficies que no quedan comprendidas en los presupuestos de la Ley de bosques nativos.

Por lo expuesto solicito a mis pares el acompañamiento necesario para la aprobación de la presente iniciativa.

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